¡Con solo 4 pistas!
El síndrome de burnout puede degenerar en baja de productividad, problemas de salud como aumento de estrés, problemas coronarios, problemas de circulación, e incluso problema mentales delicados como depresión. Cada vez es más frecuente incluir el fenómeno del burnout dentro de los programas de salud ocupacional, de tal modo que los trabajadores conozcan el problema y puedan informar oportunamente si ellos o sus compañeros lo están padeciendo.
El síndrome de desgaste profesional generalmente presenta unas fases de desarrollo que terminarán con el desgaste extremo del trabajador. Así, comienza con la necesidad u obligación de probarse a uno mismo que es capaz de hacer algo, luego con el incremento del trabajo, la negligencia con las necesidades propias, el olvido de los amigos y los hobbies, la negación de problemas emergentes, retiramiento de la vida social y abuso de sustancias como alcohol, cambio en el comportamiento, despersonalización, vacío interior, depresión y finalmente estado de agotamiento físico y mental.
El estrés laboral puede y debe ser combatido por medio de cambios organizacionales y con educación a los individuos. Los planes para combatirlo deben contemplar aspectos como las cargas laborales, el control y la supervisión, la gratificación (beneficios y compensaciones), la conformación de la comunidad y la consolidación del clima laboral, la justicia entre los empleados y los valores vitales promovidos por la organización.
Adquirir destrezas en el manejo del burn out es muy apreciado por los departamentos de recursos humanos, que deben vérseles todos los días con el estrés laboral de los empleados en las empresas.