Cuando hablamos de absentismo laboral, todo el mundo tiene claro que nos referimos a una práctica negativa: la de faltar excesivamente al trabajo alegando una baja o una enfermedad. Sin embargo, la palabra presentismo suele generar muchas más dudas. A modo de resumen, podríamos decir que se trata del fenómeno contrario. Es decir, asistir al trabajo pero para perder el tiempo de manera exagerada. O sea, lo que popularmente se conoce como «ir a calentar la silla». En los últimos años, la «pasividad de cuerpo presente» se ha convertido en uno de los principales problemas de las empresas españolas. Un informe de Adecco publicado en 2017 lo confirma con cifras: más de la mitad de las empresas del Estado (un 53%) sufren las consecuencias del presentismo laboral. Esto implica un aumento del 5,7% respecto al 2016.