Antes de tomar la decisión final de hacerte un tatuaje en cualquier parte del cuerpo, es conveniente que tengas claros los riesgos que corres para poder elegir a un tatuador profesional, que cuide de tu salud y que siga todas las normas de seguridad. De no hacerlo, es posible que corras el riesgo de vivir las consecuencias de un tatuaje infectado, algo nada agradable.
Factores que pueden causar una infección
Si es tu primera vez haciéndote un tatuaje, es posible que tengas dudas y reservas sobre el proceso, algo que desaparece cuando ya tienes algo de experiencia. Sin embargo, elegir al profesional ideal es el primer paso para que todo salga bien, pues la negligencia a la hora de tatuar es uno de los factores que pueden terminar causando una infección seria.
Es importante seguir las normas de higiene que traza la normativa sanitaria del sector, por eso es tan importante que te asegures de que el tatuador que te gusta haya aprobado el curso de higiénico- sanitario necesario para poder operar. Además, fíjate muy bien en los siguientes aspectos:
- Tener un espacio de trabajo limpio y desinfectado.
- Hacer uso correcto de todos los materiales de protección: guantes, mascarilla, herramientas esterilizadas.
- Agujas desechables.
Además, el tatuador tiene la responsabilidad de explicarte los cuidados que debes seguir durante los días de curación. Recuerda que un tatuaje no deja de ser una herida abierta en la piel y como tal, requiere cuidados específicos para no verse afectada por bacterias o daños adicionales que afecten su cicatrización.
Señales de que un tatuaje está infectado
Las horas posteriores a la finalización del tatuaje son fundamentales para su completa curación. Si no tienes problemas de cicatrización, el proceso será sencillo y sin mayores complicaciones, pero si no le prestas la atención necesaria el tatuaje puede contraer infecciones perjudiciales para tu salud.
Los dos primeros días es normal que la zona del tatuaje esté enrojecida y que genere un poco de picor, pues es una zona afectada por el efecto de la aguja y la tinta. Sin embargo, si el enrojecimiento, el picor y el dolor persisten por más días, es posible que algo haya salido mal. Otro de los síntomas de infección es fiebre, secreciones de pus, hinchazón de la zona y piel irritada.
¿Cómo curar un tatuaje infectado?
- Aplica una pomada o crema antibacteriana a diario para combatir la infección y procura mantenerlo limpio y protegido.
- Usa gasa o esparadrapo y evita a toda costa cubrir el tatuaje con papel film, pues perjudicará la herida y empeorará la infección.
- Para la hinchazón, puedes usar compresas frías.
- Limpia la zona afectada con agua y jabón neutro.
- Deja el tatuaje sin protección cuando estés en casa o en entornos seguros para permitirle a la piel respirar.
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