La carpintería es una disciplina que consiste en trabajar la madera con el objetivo de moldearla y cambiar su forma para la fabricación de diferentes artículos como puertas, ventanas, muebles, etc. Un carpintero, en este sentido, debe gozar de la precisión y atención al detalle durante el proceso de corte, moldeado y demás, de manera que el resultado sea final sea el deseado. En esta ocasión, queremos hablarte de las cuatro técnicas básicas de carpintería que todo aquel que se dedique a esta profesión debe manejar.
El trabajo del carpintero es muy minucioso y deben seguirse ciertos pasos precisos con el fin de que el resultado sea satisfactorio. ¿Te imaginas haber empleado un tiempo precioso en un determinado proyecto y que no quede como esperabas?

El primer consejo que podemos darte es que siempre efectúes mediciones antes de cortar o ponerte a trabajar. También es recomendable prestar atención a las esquinas. Estos puntos son algo conflictivos porque la idea es que la obra de carpintería sea exacta y que no sobre ni falte por ningún lado. En tercer lugar, es imprescindible que sepas manejar las máquinas adecuadamente y que conozcas en detalle todas sus funciones. Estas son tus principales aliadas si sabes manipularlas como corresponde.
Ahora sí, vamos a ver las técnicas básicas de carpintería. Conociéndolas podrás realizar prácticamente cualquier trabajo sobre la madera.
1. Serrado
Para trabajar la madera, una de las técnicas esenciales que deberás conocer es el serrado. Durante la labor de carpintería, tarde o temprano deberás serrar alguna pieza para poder continuar con el proyecto. El serrado puede realizarse tanto con herramientas manuales como mecánicas. En cuanto a las primeras, el serrucho de mano es una de las más utilizadas. Este resulta muy práctico tanto para realizar cortes en madera maciza como en aglomerado. Por supuesto, también puedes usar una máquina eléctrica, aunque, eso sí, asegúrate de ponerte unas gafas de protección para evitar accidentes, pues te pueden saltar virutas de madera a los ojos.
2. Atornillado
Una segunda técnica básica de carpintería es el atornillado o el clavado, indicada para ensamblar las diferentes piezas de la madera. En prácticamente cualquier trabajo que implique el uso de la madera, necesitarás llevar a cabo el ensamblado de las partes. Para acometer esta tarea con éxito, lo primero es marcar dónde irán los tornillos o clavos con el fin de evitar errores. En función de si vas a emplear clavos o tornillos, necesitarás un taladro u otra herramienta.
3. Lijado
Con el proyecto de carpintería completado y una vez que están ensambladas todas las piezas, lo siguiente es lijarlo. Esta técnica es indispensable a fin de que el objeto quede liso y totalmente uniforme. Con el proceso de lijado te aseguras de eliminar todas las astillas que podrían ocasionar cortes y otros inconvenientes.
4. Barnizado
Por último, todo carpintero o aficionado a esta disciplina sabe que el broche final lo pone el barnizado. El barniz es un producto que no solo aporta un brillo y un acabado profesional al conjunto, sino que también lo protege de la carcoma y otros problemas que pudieran deteriorarlo con el paso del tiempo. Tras aplicar el barniz, habrá que esperar varias horas hasta que se seque completamente.
Hasta aquí algunas de las técnicas básicas involucradas en el oficio de carpintero. ¿Es una profesión que te interesa? Entonces, desde Emagister queremos hablarte de la Escuela Europea de Artes, Artesanías y Oficios, un centro de formación online que dispone de una nutrida oferta de cursos, másteres y postgrados en estas áreas profesionales. ¡Solicita información sin compromiso!


