El cuerpo orgánico es el cuerpo organizado según las leyes universales que rigen el movimiento y la postura. Al movimiento que se realiza según estas leyes se le denomina movimiento orgánico.
En nuestro sistema de estudio y exploración del cuerpo partimos de la Gimnasia Consciente o Técnica del Movimiento Orgánico, es decir el empleo del movimiento auténtico, el primigenio el “olvidado” y que podemos recuperar a través del método Schinca de Expresión Corporal.
¿La Expresión Corporal es una disciplina y se puede estudiar?
Aunque a priori el término expresión corporal sugiere la expresión que cualquier persona transmite por defecto en su vida cotidiana, o en el arte del gesto la expresión que emana un bailarín, un acróbata o un actor, además, podemos ir más allá y descubrir que poco sabemos de nuestro auténtico lenguaje corporal y sus infinitos recursos expresivos. La Expresión Corporal es una disciplina en sí misma y tiene sus propios contenidos y competencias. Una de tantas experiencias que esta disciplina nos ofrece se encuentra en el estudio de la Gimnasia Consciente.
¿En qué consiste el estudio del movimiento orgánico o gimnasia consciente?
Percibir el tránsito del movimiento a través de las articulaciones desde el punto de origen hasta el final de ese recorrido, sin bloqueos ni tensiones que lo obstaculicen, es uno de los objetivos que persigue la Gimnasia Consciente.
El cuerpo se sensibiliza, se armoniza de forma sensible y equilibrada, fortaleciendo la relación con la psiquis, en una simbiosis perfecta. La vivencia del movimiento significa «habitar» el movimiento desde el punto de vista perceptivo y también reflexivo para poder saborearlo. En los recorridos de movimiento el cuerpo orgánico amolda el tono corporal a cada situación, atrapando los ritmos que se generan y percibiendo también el dibujo dentro del cuerpo y en el espacio en el que se desarrolla. Desde los centros pulsores el movimiento fluye por las diferentes articulaciones, pero también pueden “cortarse”, independizarse zonas, segmentarse, articularse, para conferir nuevas formas y dinámicas al movimiento, y de esta forma, poder expresar todo un mundo de sensaciones y metáforas de la naturaleza humana y de estados anímicos.
¿Después de descubrir el cuerpo orgánico qué viene ahora?
Viene el estudio de la expresión o Expresión Corporal como materia de estudio. En nuestra metodología la Gimnasia Consciente precede a todos los temas expresivos, asentando las bases para «mirarse desde dentro» desde la percepción interiorizada de cada zona corporal, visualizando cómo unas partes influyen sobre las otras en sutiles corrientes que generan un movimiento de por sí bello y armónico. Por lo tanto, cuando el cuerpo vence los obstáculos que no permiten el fluir del movimiento (contracturas, bloqueos físicos o mentales) se libera de sus trabas y está en disposición de ser instrumento capaz de expresar. Es decir, el ser orgánico significa adquirir sentido interior del movimiento, algo imprescindible para abordar otros aspectos de la expresión: los factores que desarrollados por guías expertos, profesores formados en la Didáctica del método Schinca, tendrán como fin desgranar herramientas precisas y concretas para ello: las gamas del tono muscular, la relación cuerpo-gravedad, la musicalidad.

El cuerpo orgánico es capaz de sentir- percibir-reaccionar ante cualquier estímulo interno o externo. Los estímulos internos son propioceptivos. Pondremos un ejemplo: los brazos se estiran alternadamente y se distienden alternativamente. Esas sensaciones de cambios de tensión (tensión-distensión-relajación) conllevan atención y visión interna, pero esas modificaciones de la tonicidad, a su vez, estimulan el sentido del ritmo y del espacio utilizado. Los estímulos externos pueden ser relacionados con sonidos, con otra persona, con el grupo, con objetos, con pinturas o esculturas que inspiran diferentes aspectos imaginarios o subjetivos de cada persona.
La Gimnasia Consciente prepara a la persona para la organicidad, para la sensaciones kinestésicas, las relaciones de unas partes del cuerpo con otras, la fuerza expresiva de una parte mínima del cuerpo, o las «olas» de movimiento que pasan por las distintas articulaciones, logrando fluidez y armonía.
La conciencia del cuerpo y el movimiento establecen un camino de descubrimientos personales despertando la memoria que habita en nuestro ser para que poco a poco se manifiesten sus sentimientos y emociones, mediante el uso de los contenidos del Espacio, el Tiempo y la Fuerza.
Escrito por:
Marta Schinca
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