Abrir una clínica dental, médico estética, nutricional o consultorio médico privado es una opción atractiva. Al aliciente de una demanda estable y de perspectivas de buenos ingresos se une la posibilidad de desarrollar una profesión dinámica y cultivar relaciones personales con los pacientes, facilitando la fidelización a la clínica. Pero también entraña algunas dificultades, que conviene conocer para contrarrestarlas.
Se requiere un título que habilite para la profesión, así como una excelente preparación, ya que trabajar con la salud y el aspecto físico de los pacientes conlleva una enorme responsabilidad en términos de buena praxis y compromiso.
Es recomendable reflexionar sobre los propios rasgos emprendedores. Algunas habilidades y actitudes se reflejan en la marcha de la empresa: tenacidad, perseverancia, capacidad de trabajo, sacrificio, pasión, iniciativa, una actitud abierta, curiosa y atenta a los cambios en el entorno y mercado; liderazgo, actitud comercial y visión estratégica.
Se puede empezar en solitario, pero antes o después será necesario crear un equipo de confianza complementario y comprometido. Los empleados son los mayores responsables de la calidad del servicio al paciente. La formación no debería faltar en la estrategia global y de gestión de equipo.
El modelo de negocio es otra clave para el éxito de una clínica. Requiere un trabajo de análisis e investigación para acertar con la ubicación. También habrá opciones: crear una clínica propia, instalarse en una de terceros o afiliarse a franquicia.
Identificar correctamente el target de clientes resulta vital. Es básico para crear una propuesta de valor y un marketing mix adecuado. El sector de clínicas de salud es competitivo, hay cierto intrusismo y en ocasiones hasta competencia desleal. Identificar elementos de diferenciación, como por ejemplo, una especialización capaz de distinguir a la clínica (por ejemplo, la medicina antiaging o los tratamientos antiacné; la implantología o la endodoncia), ayudará a posicionarse ante los clientes de forma más efectiva.
El marketing no puede faltar, siendo imprescindible para una clínica: imagen corporativa (branding); mix de comunicación adecuado (con acciones online y offline) para fomentar la notoriedad, fidelización y recomendación; presencia digital (web, estrategia de contenidos, redes sociales, SEO, SEM, analítica de datos). En WE Formación formamos a los profesionales con clases especializadas de marketing para el sector Salud.
Poner en marcha una clínica de salud presenta la ventaja de poder ampliar en cualquier momento la oferta de servicios. Por ejemplo, en medicina estética se puede comenzar con un presupuesto bajo, ofreciendo exclusivamente tratamientos que no requieran aparatología. Sin embargo, para una clínica dental la inversión inicial básica es mayor.
En cualquier caso, resulta imprescindible obtener una formación excelente para estos retos profesionales y por ello desde WE Formación apoyamos con las mejores formaciones a los profesionales del sector.
Silvia Mazzoli
Profesora de marketing, comunicación y venta, mentora y directora de programas de emprendimiento. Escritora de la revista Emprendedores y numerosos periódicos, además de docente de WE Formación.
Si te ha interesado este artículo, no te pierdas todos los cursos que We Formación tiene a tu disposición.



