«Aprende el inglés en 1.000 palabras». ¿Cuántas veces has oído hablar de este tipo de cursos? Aunque parezca mentira. el número de palabras del título tiene su razón de ser. Si bien es cierto que aprender un idioma extranjero es un proceso largo y complejo, el léxico actúa como indicador principal de nuestros conocimientos. Por ejemplo, el vocabulario de un hablante nativo no será el mismo que el de un estudiante con el nivel C1. En la misma línea, el estudiante del nivel C1 conocerá más palabras que un alumno del nivel A2. En concreto, se calcula que un hablante nativo identifica entre 15.000 y 20.000 palabras. De hecho, con este número de vocablos cualquier candidato estaría capacitado para obtener el nivel C2, es decir, el superior. ¿Más cifras relevantes? El Oxford English Dictionary tiene alrededor de 171.500 palabras.
Pero, ¿cuántas de ellas hay que saber para considerar que «nos defendemos» en un determinado idioma? Pues según un estudio de la Universidad de Western Ontario la cifra oscila entre las 800 y las 1.000 palabras. En este sentido, el profesor Stuart Webb apunta que «800 palabras permiten comprender el 75% de las conversaciones diarias». Es decir, permiten llevar una vida cotidiana prácticamente normal, sin percances comunicativos. Sin embargo, esto no significa que el estudiante deba renunciar a mejorar sus competencias lingüísticas. ¿El objetivo? Llegar a las 15.000 palabras del nivel C2. ¡Hay trabajo mucho por hacer! Recuerda que si quieres ponerte las pilas con los idiomas, puedes consultar los cursos disponibles en Emagister y empezar mañana mismo. ¿Te quedas con el inglés, el francés o el alemán?
¿Qué podemos aprender sobre el proceso de aprendizaje de un idioma?
- La importancia de no conformarse. La cifra de 800 palabras es reveladora, pero también tentadora en un sentido negativo. Nos explicamos: una vez el estudiante llega al número mínimo de vocablos, corre el riesgo de acomodarse y, por lo tanto, quedarse estancado en el aprendizaje. Los idiomas extranjeros deben ser concebidos como carreras de fondo, en las que siempre es posible avanzar y mejorar.
- Con el inglés no basta. Según un estudio de Adecco, la creciente globalización se ve reflejada también en los idiomas que demandan las empresas. De este modo, lenguas como el árabe, el chino, el ruso y ciertas lenguas de Europa del Este, como el polaco, el checo o el rumano, ganan relevancia. ¡No te quedes atrás y prueba con estos idiomas en alza!
- El léxico, un elemento clave (pero no el único). Lo hemos apuntado al principio del artículo: las competencias de los alumnos suelen medirse en función del número de palabras que conocen. Sin embargo, hay otros elementos que conviene tener en cuenta: la gramática, la ortografía, la fonética, la adaptación a cada registro comunicativo, etc. La clave estriba en encontrar el equilibro entre todos estos ingredientes.
¿Y tú? ¿Qué trucos utilizas para aprender más rápido un nuevo idioma? ¡Comparte tu experiencia con nosotros en un comentario!
Fuente: TIC Beat


