El sistema educativo finlandés es un modelo a seguir por el resto de los países de la Unión Europea. Se caracteriza por impulsar una educación vanguardista adaptada a la realidad digital a la que nos estamos enfrentando. Así como las matemáticas o las ciencias, la programación se ha convertido en un contenido clave para despertar en los estudiantes el interés por la computación.
Finlandia: referente internacional en educación
¡Estás leyendo bien! En Finlandia los niños estudian programación. El objetivo es fortalecer el pensamiento lógico de los alumnos y prepararlos para un mundo digitalizado que no es cuestión del futuro, sino una realidad del presente.
Y es que en el país nórdico la educación es un motivo de orgullo nacional. Finlandia ha logrado que las diferencias entre los resultados educativos de los distintos colegios sean mínimas. Prácticamente todos los alumnos culminan la educación básica en el plazo estipulado.
Su éxito y buena gestión educativa también se refleja en los rankings PISA, un examen estandarizado a nivel internacional cuya finalidad es la evaluación de los sistemas de educación con el objetivo de mejorar la calidad de la enseñanza. Finlandia, por su parte, destaca en asignaturas como matemáticas, ciencias y lectura.
Y, ¿por qué aprender programación desde muy jóvenes?
La respuesta a esta pregunta la encontramos en la última gran reforma del sistema educativo finlandés. En pocas palabras, en Finlandia apuestan por la cooperación y la autosuficiencia. Motivan a los estudiantes a que sean responsables de su propio aprendizaje y a que decidan qué quieren aprender y de qué forma.
Los libros han sido sustituidos por portátiles y los exámenes y calificaciones por proyectos. Frente a los contenidos y metodologías tradicionales, los finlandeses priorizan habilidades como la comunicación, el pensamiento lógico, la capacidad para resolver problemas y el trabajo en equipo.
Precisamente el pensamiento crítico es una de las competencias que las escuelas en Finlandia trabajan a través de la programación, una materia transversal incluida en asignaturas como matemáticas o ciencias y ofrecida como optativa en el plan de estudios.
La decisión de llevar a las aulas la programación y el pensamiento computacional nace a partir de la transformación de la sociedad producto de las nuevas tecnologías y de la digitalización. Para crear nuevos productos y servicios se necesita de la programación, así que ¿por qué esperar a que los niños estudien programación en la universidad cuando desde pequeños pueden aprender a manejar un instrumento digital tan importante y perfeccionar su pensamiento lógico?
Cabe destacar que no se trata de una asignatura específica. Lo que han hecho es incluir contenidos relacionados con la programación en distintas áreas como las matemáticas. Es decir, que usan la programación como un recurso para que los estudiantes adquieran competencias transversales.
8 Claves de la educación en Finlandia
El objetivo de la educación finlandesa es que todo el mundo pueda tener acceso a una educación de calidad. Estas son las claves de un sistema educativo polémico, pero hasta ahora muy eficiente.
- La educación es pública y gratuita entre los 7 y los 16 años. En Finlandia no se paga por los libros ni por el material escolar. Aunque existen centros privados, solo el 3% de los alumnos se preparan en estos colegios.
- Aunque el currículo es común, los centros pueden modificarlo. Son los propios profesores quienes tienen la potestad de adaptarlo como mejor consideren según la realidad de su clase. El sistema confía en la formación y experiencia del profesorado y los dota de total autonomía para que elijan qué métodos de enseñanza quieren utilizar.
- Se prioriza el tiempo para disfrutar de la vida. A diferencia de otros países asiáticos como Taipei, Singapur y Japón que encabezan las primeras posiciones en PISA, Finlandia apuesta por el balance entre la formación y el tiempo libre.
- El sistema de calificación no se basa en cifras. Como en Estonia o Dinamarca, los resultados de aprendizaje de los alumnos en sus primeros años de educación básica no están asociados a una escala numérica de valores, sino a un informe escrito.
- Se premia la curiosidad. En el sistema educativo finlandés la creatividad, la colaboración y la experimentación tiene mucho más peso que el aprendizaje mecánico y la memorización.
- La educación es flexible permitiendo que el niño goce de mayor autonomía. Se respeta el ritmo de aprendizaje de cada alumno y se les permite elegir lo que quieren estudiar. Eso sí, nunca se librarán de aprender los conceptos más importantes.
- El reparto de los fondos para fomentar la educación se distribuye de forma equitativa en función de las necesidades de cada centro.
- La implicación de los padres es vital en el proceso de educación de los niños. Participan activamente en su formación complementando su educación con actividades culturales.
¿Y tú? ¿Has tenido la oportunidad de estudiar en Finlandia? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.


