Aunque la situación actual no es fácil y la pandemia ha creado incertidumbre en muchos aspectos de la economía del país, el sector hipotecario y de vivienda se ha estabilizado e incluso muchos expertos aseguran que es el momento correcto para invertir en propiedad. Comprar una casa o dedicarse al negocio inmobiliario puede ser una alternativa alcanzable si se toman las decisiones correctas y se está preparado en bienes raíces, con una formación especializada se fortalecerán las habilidades necesarias para aquellas personas que quieran dedicarse a este campo de estudio o perfeccionarse en el ámbito inmobiliario.

Tips para tomar la mejor decisión a la hora de comprar una vivienda

Varios analistas creen que los precios de las viviendas pueden seguir bajando a causa de la situación actual, mientras que otros expertos aseguran que en los próximos meses se producirá un gran aumento en los precios de las viviendas y se debe estar preparado en cualquier caso.

Sea cual sea la situación futura de este sector, para aquellas personas que quieran comprar una casa es necesario cumplir con ciertos parámetros para evitar embargos y perdidas de los inmuebles a causa de factores internos o externos, por ello, la publicación de hoy dará algunas recomendaciones para ayudar a tomar una mejor decisión a la hora de comprar un inmueble:

1. Una autoevaluación financiera

Antes de comprar e incluso pensar en hacerlo, es fundamental analizar los presupuestos y la situación personal para afrontar una inversión de este tipo. Lo más importante es determinar si los ingresos recibidos son suficientes para cubrir los gastos actuales e incursionar en una nueva inversión a la vez. Así mismo, es importante determinar el capital que se tiene disponible a la fecha para la cuota inicial.

A pesar de que las tasas de interés para préstamos hipotecarios son bajas, llegar a tener una hipoteca es una tarea muy difícil de conseguir. Los bancos son exigentes cada vez más con los requisitos y la verificación de los ingresos y el historial de crédito.

2. Expectativas realistas

Aunque sea la primera vivienda que se adquiere, las expectativas nunca pueden superar la realidad financiera de cada persona, es decir que se debe aspirar a lo que realmente se pueda afrontar financieramente hablando. Un endeudamiento con una propiedad más cara o fuera de la capacidad de pago podría desencadenar en un embargo en el futuro, por lo que siempre será recomendable comprar un lugar el cual se pueda pagar sin esfuerzo y mes a mes.

3. Pensar en inversión

Comprar una vivienda se debe pensar como una inversión al mediano y largo plazo. Si se compra una vivienda con fines lucrativos o para alquilar, la rentabilidad de la propiedad será lo que se obtenga del ingreso de renta, menos los gastos de mantenimiento e impuestos, sumando a esto la valorización anual de la propiedad.

Si por el contrario, se compra una casa para vivir en ella, siempre se debe intentar hacer la mejor inversión posible. Buscar áreas bien comunicadas, con escuelas, lugares recreativos, hospitales cercanos, etc. sin descuidar los presupuestos destinados para ello. Y si en un futuro se vende la propiedad, la valorización de la propiedad en sí misma, más la del sector circundante traerán un beneficio adicional vs. la inversión realizada inicialmente.

4. Hacer cálculos

Antes de recurrir a un crédito hipotecario o gastar los ahorros en la compra de una casa o un piso, es importante considerar que es más beneficioso según la situación de cada persona. Comparar los costos de compra y mantenimiento vs. los de alquiler, es una opción a tener en cuenta antes del hacer cualquier movimiento.

5. Ubicación del inmueble

La ubicación de la casa es algo fundamental a la hora de decantarse por una inversión de este tipo. Buscar sectores y zonas que satisfagan las necesidades individuales es muy importante. Hacer una pequeña lista de cosas que sean prioritarias en términos de ubicación, hará más fácil la elección del inmueble y la compra correcta.

Una casa gana en valor si está ubicada en un área con escuelas de alta calidad y con buenas vías de comunicación y transporte a los principales centros urbanos.

6. Estado del inmueble

Pensar en una casa nueva o por una de segunda mano es una pieza clave dentro del puzzle. Ambas opciones tienen sus pros y sus contras. En una propiedad nueva, no se consideran gastos de remodelaciones, cambios o ajustes previos a la mudanza y se valoriza rápidamente. Sin embargo, una de segunda mano, requiere una menor inversión y suele tener menos gastos de comunidad.

7. Comparar bancos

Antes de incursionar en cualquier crédito hipotecario, es importante ver varias opciones de diferentes bancos para tomar la mejor decisión. Ir a por un solo banco, solo limita las posibilidades de encontrar buenas tasas de interés que ofrezcan otras entidades bancarias. Así que antes de cerrarse a la hipoteca con un banco, hay que revisar otras alternativas. Algunos bancos manejan beneficios diferentes y las flexibilidades cambian de acuerdo a la política individual de los bancos.

8. Un plan de jubilación

Comprar una vivienda puede verse como una inversión que se puede gestionar en el futuro. Muchas personas que se encuentran en edades cercanas a la jubilación o mayores de 65 años, venden sus pisos o propiedades en ciudades principales y lugares céntricos que históricamente se encuentran bien valorados, para mudarse a lugares más tranquilos y apartados que requieren menores inversiones.

Con la diferencia entre la venta de la propiedad de mayor valor y la compra de una de menor valor o más pequeña, se crea un presupuesto que puede servir para los años de jubilación o para hacer una inversión en otros negocios.

9. Mejoras y remodelaciones

Aunque se adquiera una propiedad nueva siempre es importante dejar un presupuesto para mejoras, pues ninguna casa es perfecta a la primera. Gastar todo el presupuesto en la compra del inmueble solo hará que el endeudamiento sea más grande, por lo que es recomendable dejar una parte del presupuesto total reservado para cubrir en el corto plazo las futuras remodelaciones del un piso o propiedad de segunda o mejoras en un lugar nuevo.

10. Pensar al largo plazo

La compra de una vivienda siempre será una inversión al largo plazo y es recomendable comprarla con una perspectiva de mantenerla por lo menos durante 5 años o más. Durante este tiempo, la propiedad se valoriza y se permiten obtener mayores beneficios de tener una propiedad si se vive en ella o si se compró como inversión para alquilar.

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