Altos, bajos, deportivos, elegantes, de moda o desfasado, no importa: tu tipo de zapato ideal solo tiene que ser cómodo. Cada calzado puede tener miles de clasificaciones, si quieres conocer cuáles son los principales tipos que existen sigue leyendo, hoy te daremos unos tips para reconocer tus zapatos.

¿Cuáles son los principales tipos de zapatos?

Como bien hemos dicho antes, en materia de clasificación de calzado, el listado podría ser interminable. Sin embargo, vamos a intentar hacer una pequeña guía de los zapatos que se pueden encontrar.

Tipos de zapatos según su usos

Según el uso que le demos al calzado podemos diferenciar entre los zapatos de baile, las zapatillas deportivas, los zapatos urbanos, etc. Si analizamos los tipos de calzado desde esta perspectiva, podemos tener muchas entradas.

  • Calzado según temporada

Las estaciones no solo marcan modas y tendencias, también nos dicen que tan abrigado o fresco debe ser nuestro calzado. No dará igual comprarlo en agosto que en enero. Clasificar los zapatos según la temporada implica incluir tanto las botas de caña alta como las sandalias o las chancletas. Unos para el invierno más duro y, los otros, para el verano y las vacaciones.

  • Zapatos según material

Los zuecos son de madera; las cuñas, de esparto; las chanclas, de goma y las botas, de piel o polipiel. El calzado también se puede clasificar según el material con el que esté confeccionado él y la suela.

  • Por nombre, modelo o estilo

Seguro que sabes de qué hablamos cuando hablamos de una bota Dr. Martens, un par de manoletinas o unos bonitos stilettos. Sin embargo, ¿sabes qué son unas WedgeBooties o unas badanas? Lo cierto es que podríamos seguir indicándoos nombres de botas y zapatos un buen rato. Cada una de ellas tiene su nombre y sus propias características.

¿Cómo evaluar nuestro propio calzado?

Si luego de leer este post te preguntas ¿cómo puedes valorar la calidad de tu calzado? Aquí te dejamos 4 claves para que te enteres de todo:

  1. Flexibilidad y comodidad: Para saber si un zapato es cómodo es muy importante considerar su flexibilidad: qué tan blando o rígido. La clave está en el equilibrio, pues, para el pie, no es conveniente que el calzado sea muy blando pero tampoco muy rígido.
  2. La suela: Esta tampoco debe ser demasiado blanda, de otro modo, cada vez que des un paso, la amortiguación te generará estrés en los tejidos de los pies, lo que se traducirá en dolores y fatiga.
  3. Sujeción: Procura que el calzado se mantenga sujetado al pie. Lo importante es que se adapte a su forma y deje, como mínimo, medio centímetros de espacio entre el dedo más largo del pie y el zapato.
  4. Contrafuerte: Esta es la pieza situada en la parte posterior del zapato y es imprescindible para evaluar el zapato. Debe de ser rígida y bloquear cualquier desplazamiento lateral del pie.

Fuente: San Anastasio Design School

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