El acceso a la universidad suele coincidir con una etapa vital llena de cambios. Y es que gran parte de los estudiantes que empiezan una carrera tienen 18 años. Este es el momento de la mayoría de edad, con todo lo que la cifra implica: derecho a voto, posibilidad de sacarse el carnet de conducir, nuevos retos académicos, etc. En este escenario de cambio, la universidad adquiere un rol destacado, porque a menudo los estudiantes tienen que abandonar el hogar familiar y empiezan a compartir espacio con otros universidades. Por eso, se produce un fenómeno curioso entre los estudiantes: la idealización. Es decir, la proyección de una imagen poco realista sobre la universidad. En este sentido, las películas americanas suelen ejercer bastante influencia y magnifican lo que puede acabar sucediendo. Es cierto, en la universidad hay fiesta, amores y profesores malhumorados… pero todo en su justa medida. 

Para combatir los tópicos que acechan a los futuros estudiantes, hay una fórmula infalible. Hacer caso a los que han ido antes a la universidad y la conocen mejor. En este post, recogemos 10 máximas para sobrevivir a la vida universitaria de los inicios. De hecho, todos hemos cometido errores similares y nos hemos hecho preguntas parecidas. ¿Y tú? ¿Quieres empezar la carrera en breve y todavía no sabes que carrera elegir? Consulta las opciones disponibles en Emagister y sal de dudas. ¡Mucha suerte, aventurero!

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10 reglas de oro para entrar con buen pie en la universidad

  1. Hay vida más allá de la universidad. Aunque la universidad es la opción formativa que cuenta con más prestigio social, existen otras vías igualmente válidas. De hecho, la FP cuenta con unos índices de inserción más positivos que los grados universitarios. Y es que los reclutadores consideran que los contenidos de los planes de estudios universitarios no siempre son acordes a la actividad laboral cotidiana.
  2. Los profesores no son tus padres. Olvídate del instituto y de sus rutinas de control estrictas. En la universidad nadie va a controlar si has hecho las tareas… y si no las entregas va a ser tu problema. En resumen, tú mismo debes responsabilizarte de los retos que tienes por delante, ya eres un adulto y la universidad te tratarán como tal.
  3. No todo lo que dicen los profesores de va a misa. La mayoría de profesores han defendido una tesis doctoral, pero no están en posesión de la verdad absoluta. Tu objetivo debe ser cultivar el pensamiento crítico. Es decir, coger lo mejor de cada docente para crear tu propio criterio.
  4. La autogestión es fundamental. Cuando no se tiene experiencia en la dinámica universitaria, se tarda más en hacer las cosas (exámenes, trabajos individuales, exposiciones, trabajos en grupo, etc.) Así pues, es recomendable realizar una planificación semanal de tareas para ver cuánto se tarda en hacer cada cosa, etc.
  5. Encontrarás a compañeros de todas las edades. Ni todos los estudiantes de primer curso tienen 18 años ni todos llegan la universidad a través de las PAU. La existencia de otras vías de acceso (ciclo formativo de grado superior, prueba de acceso de más de 25 años, prueba de acceso de más de 45 años, etc.) dibuja un mosaico de alumnos muy variado. Dicha variedad ha aumentado aún más con la eclosión de las universidades online.
  6. La variedad de orígenes suma. Otra las características de la universidad es que hay estudiantes de otros países, lo cual contribuye al enriquecimiento cultural. Además, también podemos encontrar a compañeros de condición diversa, como alumnos con discapacidad, alumnos LGBTI. ¡La mejor manera de entrenar la mirada inclusiva y tolerante!
  7. Sacar buenas notas tiene premio. La matrícula de honor de Bachillerato equivale a una matrícula gratuita el primer año de universidad. Igualmente, una matrícula de honor en una asignatura del grado equivale a otra asignatura gratuita en el futuro. Así pues, ya sabes lo que toca: ¡hincar los codos!
  8. Los turnos de tarde, una opción a tener en cuenta. Si el sueño y la tranquilidad son especialmente importantes para ti, puedes valorar la opción de matricularte por las tardes. Estudiarás en grupos más reducidos, no madrugarás y, sobre todo, no tendrás que coger el transporte público en hora punta.
  9. Participar de la vida social de la universidad es un plus. Sacarse una carrera no consiste solo en ir a clase. Para integrarse plenamente en el centro, conviene participar en otras actividades. Por ejemplo: charlas, salidas, conferencias, etc. ¡Atrévete a dar el paso!
  10. Salir de fiesta y descansar (también) es importante. Empezar la universidad con buen pie y aprobar el curso es una parte del reto. Ahora bien, también conviene cuidar la salud mental y reservar un tiempo para el ocio y la desconexión. Por suerte, en los entornos universitarios nunca faltan propuestas para divertirse.

¿Y a ti? ¿Qué consejo te salvó la vida? ¡Compártelo con nosotros en un comentario y orienta a futuros estudiantes!

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