Encuentra tu curso ideal

9%

¿Qué quieres estudiar?

Frases o situaciones no adecuadas para la educación de nuestros hijos

La función de los padres no es nada fácil. Nadie te puede enseñar a hacerlo, no hay cursos que te den la táctica secreta del padre perfecto, hacen lo que pueden. Siempre se intenta hacer las cosas de la mejor manera posible, pensando en lo que más va a ayudar a los peques, pero nuestro estado emocional o nuestro entorno a veces nos hace hacer o decir cosas de las cuales nos podemos arrepentir. El objetivo de este post no es hacer sentir mal a nadie, todo lo contrario. Simplemente queremos dejar claro las posibles consecuencias que pueden tener para nuestros hijos algunas de las cosas que les decimos o hacemos fruto de la desesperación o el cansancio.

Así pues, aquí os dejamos 5 frases o situaciones que no son las más indicadas para decirles a nuestros pequeños:

Máster Universitario en Educación Bilingüe
Universidad Internacional de Valencia (VIU)
Precio a consultar
Ver más
Ver todos los cursos
  1. Deja de llorar por esa tontería, no seas exagerado. Las emociones no las provocamos, salen de manera involuntaria y espontánea. Por tanto, si somos capaces de entender eso para nuestros amigos o nosotros mismos, debemos entender que el niño reaccione de cualquier manera y dejar de juzgarlo. A los niños no les apetece llorar o estar enfadados, así que debemos comprender por qué lo están, y no intentar que dejen de estarlo.
  2. Debes hacer las cosas tú mismo, no voy a estar toda la vida para ayudarte. ¿Qué se pretende, que el pequeño piense en que su padre o madre se va a morir? ¿Queremos causarle un trauma? Es verdad que no vamos a estar toda la vida detrás de nuestros hijos y está bien que sean lo más autónomos posibles en los diferentes ámbitos de la vida, pero todo requiere un tiempo. No se trata de quitarle nuestra ayuda, se trata de dotarles de herramientas, destrezas y habilidades para desenvolverse con eficacia en los diferentes conflictos y contratiempos para que en un futuro lo puedan hacer ellos de manera autónoma.
  3. Tu amigo se lo come todo sin protestar. Como ya sabemos, las comparaciones son odiosas, y más en el ámbito infantil. No es nada positivo que comparemos a nuestros hijos con sus hermanos, primos o compañeros de clase. Cada uno tiene su ritmo y su manera de hacer, y al compararlos les estamos infravalorando y dejando en evidencia. ¿Y si en vez de dejar mal a nuestros hijos con comparaciones les hacemos ver sus cualidades? De esta manera desarrollarán sus puntos fuertes y minimizarán los débiles.
  4. A tu edad, yo… Los tiempos cambian y las generaciones son muy diferentes. Si comparamos las generaciones de nuestros abuelos, padres, las nuestras y las de nuestros hijos, seguramente encontraremos diferencias importantes. Por este motivo, es más eficaz hablar de nuestro hijo y su entorno o contexto, que de nosotros mismos. Ellos deben adquirir su propia personalidad y su rol en la sociedad, que será muy diferente que el de sus antecesores. En este aspecto, las nuevas tecnologías, la manera de comunicarnos y la inmediatez son características de nuestra sociedad actual que difieren mucho de décadas pasadas.
  5. Si no apruebas, no sales de casa. ¿Te imaginas que por perder un partido de fútbol o baloncesto te despidieran del trabajo o te impidieran pedir un crédito al banco? No nos cabe en la cabeza, como es lógico, pero lo que tampoco llegamos a entender es que es lo que constantemente hacemos con nuestros hijos. Las consecuencias de la conducta en un área concreta de la vida no deberían afectar a otras áreas igualmente importantes. Por ese motivo debemos saber diferenciar y aislar los comportamientos o los actos. Lo que ocurre en el colegio, tanto bueno como malo, se queda en el colegio. Y lo que ocurre en casa, se queda en casa.

Como ya hemos dicho, la tarea de ser padres y educar es de las más difíciles (sino la más difícil) que tendremos en nuestras vidas, así que mucha fuerza y mucha paciencia. No hay un método exacto para la buena educación, simplemente tenemos que saber identificar situaciones e inculcar buenos valores. Y a ti, ¿qué te parecen estas «frases prohibidas»? ¿Nos podrías decir alguna más? Cuéntanos tu experiencia como padre o madre y ayuda a los demás a brindar una mejor educación a sus hijos.

Oposiciones Educación Primaria
MasterD Davante Oposiciones
Precio a consultar
Ver más
Máster Universitario en Enseñanza Bilingüe
Universidad a Distancia de Madrid UDIMA
Precio a consultar
Ver más
Ver todos los cursos

Deja un comentario