Hace casi un año publicamos una entrada con las salidas laborales para licenciados en Humanidades que buscasen una especialización mediante un máster o posgrado. Todas esas alternativas no han perdido ni un ápice de actualidad y son todavía más que válidas.

Hoy nos proponemos hacer otra pregunta: ¿por qué estudiar Humanidades?

El estudio de Humanidades, tal como lo define la Universidad de Stanford, es aquel que busca entender «cómo los individuos procesan y documentan la experiencia humana». La filosofía, la literatura, la religión, el arte, la música, la historia y la lingüística han sido desde siempre nuestras compañeras a la hora de comprender y registrar lo que sucede en el mundo.

El sistema universitario español permite estudiar todas estas disciplinas por separado (literatura y lingüística se unen en las diversas filologías o grados en lenguas modernas), aunque también sobreviven 24 grados en Humanidades en varias universidades del territorio, públicas y privadas. En Argentina, solo está disponible en dos universidades privadas; en México, en otras tres. En Colombia, hay cinco universidades que imparten una carrera con ese título, y en Chile, en una sola, de corta duración. Decimos que «sobrevive» como titulación, pues una formación generalista como la que ofrecen las humanidades en conjunto se opone directamente a la lógica del mercado laboral actual.

Sin embargo, existen muchísimos motivos que justifican la formación en humanidades. Algunos de ellos son:

  • Adquieres habilidades de pensamiento analítico que serán de utilidad en cualquier puesto laboral.
  • Desarrollas competencia superior en expresión y comunicación oral y escrita.
  • Eres capaz de establecer conexiones entre diferentes formas de conocimiento, algo vital en el trabajo interdisciplinario.
  • Adquieres una perspectiva global al estudiar culturas de otros lugares y tiempos pasados.
  • Comprendes y aprendes a apreciar las otras culturas y los puntos de vista de los demás.
  • Aprendes a apreciar la creatividad y respaldas la actividad artística en tu entorno.
  • Posees unos valores claros y contrastados con los de otras culturas o individuos. Así, puedes defender mejor tu opinión.
  • Adquieres verdadero conocimiento sobre los recursos para lidiar con la adversidad, el éxito, el fracaso y el triunfo.
  • Aprendes a apreciar lo que es duradero y a distinguir lo que tiene sentido de lo que no lo tiene.
  • Lees directamente a muchos de los más grandes pensadores de la historia de la humanidad.

No se puede negar que estas razones son más que interesantes y justificarían una vida entera dedicada a la reflexión humanística. El problema aparece cuando necesitamos elegir nuestros estudios de acuerdo con las salidas laborales que nos pueden ofrecer. En este sentido, los estudios de Humanidades en España han ido orientándose hacia cuatro o cinco sectores, de los que destacamos:

Esta última orientación está directamente relacionada con una disciplina de creación reciente, las Humanidades digitales. Aparece con este nombre a partir de 2004, aunque en el ámbito hispánico se trabajaba de manera similar bajo el nombre de Informática humanística. El trabajo de las Humanidades digitales es básicamente interdisciplinar y combina el uso de metodologías humanísticas con el de herramientas digitales. Los proyectos más conocidos tienen que ver con la digitalización de textos, ya que, sobre todo con grandes corpus textuales posibilitan un trabajo lexicográfico y filológico impensable hace pocos años.

Algunos resultados del trabajo en Humanidades digitales incluyen:

  • el open access o acceso abierto a las publicaciones científicas;
  • los derechos de propiedad intelectual, sobre todo para publicaciones digitales;
  • el desarrollo histórico-cultural de «lo digital», que cada vez se vuelve más el centro de reflexión y no una mera metodología;
  • el hipertexto para trabajar textos antiguos y medievales;
  • la era digital dentro de la historia del libro y la lectura;
  • las posibilidades de la literatura «nativa digital»;
  • la comunicación digital y sus efectos cognitivos;
  • nuevos públicos para las humanidades digitales.

Como podemos intuir, si bien los datos en cuanto a inserción laboral no son los más alentadores, las Humanidades continúan dando de sí y reformulándose en positivo. La combinación de Humanidades con informática y conocimientos digitales abre un mundo que todavía hay que explorar. ¿Podrías ser tú?

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