Las carreras de humanidades combaten, año tras año, contra un tópico falso: la idea de que los grados de ciencias son más difíciles que los de letras. Así, demasiado a menudo, hemos de oír la frase: «El que vale vale, y, si no, a Humanidades». ¿Qué hay detrás de esta falsa creencia? Pues seguramente dos factores: el primero, el mayor prestigio social de las carreras técnicas y sanitarias; el segundo, la aspiración a gozar de un trabajo estable y bien remunerado. Sin embargo, la tendencia está empezando a invertirse. De hecho, cada vez son más los estudiantes que priorizan la vocación ante la estabilidad o la empleabilidad. La relación entre las notas de Selectividad y las matrículas en las facultades de letras son una buena prueba de ello.
La escuela bosque como alternativa educativa
El municipio de Espinelves no tenía escuela propia desde hace tres décadas. Sin embargo, este pequeño pueblo gerundense ha conseguido solventar … Leer más